Aire fresco

En los edificios donde las personas desarrollan sus actividades se requiere una importante cantidad de aire fresco el cual, normalmente, debe ser calefaccionado o enfriado dependiendo de la estación. Los edificios modernos son tan herméticos que la cantidad necesaria de dicho aire fresco sólo puede ser suministrado a través de unidades de acondicionamiento. Una vez acondicionado, el aire es luego distribuido por medio de un sistema de conductos en los diversos ambientes del edificio. A posteriori, dicho aire ya contaminado se extrae por medio de un sistema de conductos completamente separado del primero. Antes que el aire contaminado sea expulsado al exterior por la misma unidad de acondicionamiento, debe recuperarse la mayor cantidad posible de energía (en forma de calor en invierno y frío en verano). La inmensa mayoría de los edificios no residenciales en los Países Bajos están equipados con estos sistemas.

Control climático

A pesar de que esta tecnología es en sí misma una solución al problema del suministro de aire fresco, amenudo genera nuevos problemas. En primer lugar, el aire que se inyecta en general fluye sobre las personas a una velocidad excesiva provocando incómodas corrientes de aire. Además, a menudo hay demasiadas variaciones de la temperatura (especialmente estratificación térmica) y de la calidad del aire en el mismo ambiente. Por último, normalmente la cantidad óptima de aire fresco no se dosifica con eficiencia, lo que produce un consumo de energía excesivo o, por el contrario, insuficiencia de aire fresco.

Una solución revolucionaria

Aquí es donde Climotion puede ofrecer una solución revolucionaria para resolver estos efectos no deseados de un sistema que, en sí mismo, constituye una parte esencial de un edificio. Cada unidad de aire acondicionado se controla mediante una combinación de hardware y software. La misma funcionará autoregulándose de forma tal que las velocidades y las cantidades de frío o calor utilizadas por el sistema variarán  permanentemente en una combinación óptima.

climotion klimaatbeheersing

Una completa estrategia

Climotion es una completa estrategia de control que se utiliza para optimizar el
funcionamiento de un sistema de aire acondicionado en la forma más eficiente posible. El sistema se ajusta continuamente en función de la temperatura, la concentración de CO2, la presión del aire y (como característica opcional) la humedad medida en los ambientes. El control basado en la presión del aire es una característica única en el campo del aire acondicionado que introduce en el mundo algo absolutamente nuevo: la ventilación difusa.

 

La ventilación difusa

La ventilación difusa funciona manteniendo constantemente la presión del aire en un ambiente a un valor levemente superior a la del exterior y variando ligeramente de acuerdo esta última, generando así un flujo de aire en condiciones laminares hacia el ambiente. Esto permite que el aire que se inyecta se mezcle rápida y eficientemente con el aire ya presente en el ambiente a pesar de la diferencia de temperatura sin requerir altas velocidades en el flujo que se inyecta.

Lo único que se requiere para esto es un sistema de aire acondicionado
completo con algunas modificaciones menores al mismo, un número suficiente de sensores y un sistema de control Climotion (CCS).